¿Qué es el reflujo laringofaríngeo?
El reflujo laringofaríngeo ocurre cuando el contenido ácido del estómago asciende hasta la garganta y la laringe. A diferencia del reflujo gástrico común, muchas personas no presentan acidez, sino síntomas a nivel de la garganta y la voz. Este problema suele empeorar durante la noche o después de las comidas.

Síntomas del reflujo laringofaríngeo
Los síntomas más frecuentes incluyen carraspeo constante, tos seca persistente, sensación de nudo o cuerpo extraño en la garganta, ronquera, ardor en la garganta, sensación de ahogo al dormir y necesidad frecuente de aclarar la voz.
El manejo del reflujo laringofaríngeo no depende solo de medicamentos. Los cambios en la dieta y en los hábitos diarios son fundamentales para lograr una mejoría duradera.
Recomendaciones para controlar el reflujo laringofaríngeo
– Evitar comer entre 2 y 3 horas antes de acostarse
– Comer porciones pequeñas y despacio
– No acostarse inmediatamente después de comer
– Elevar la cabecera de la cama
– Mantener un peso saludable
– Evitar fumar y el consumo de alcohol
– Tomar los medicamentos exactamente como fueron indicados por su médico
Alimentos que empeoran el reflujo
– Frituras y alimentos grasosos
– Comidas picantes
– Chocolate
– Café y bebidas con cafeína
– Bebidas gaseosas
– Alcohol
– Tomate y salsas a base de tomate
– Cítricos (naranja, limón, toronja)
– Menta
– Cebolla cruda
– Ajo crudo
– Alimentos muy condimentados
Consejo práctico: muchas personas mejoran al identificar “disparadores” personales (café, chocolate, frituras o comidas tarde en la noche). Llevar un registro simple por 7–10 días ayuda a detectar qué alimentos o hábitos empeoran la tos o la ronquera. Si presentas dificultad para tragar, pérdida de peso involuntaria, sangrado o dolor intenso, no lo atribuyas solo al reflujo y consulta de inmediato.
Seguir estas recomendaciones ayuda a reducir la irritación de la garganta, mejorar los síntomas y prevenir recaídas. Si los síntomas persisten, es importante acudir a evaluación médica.
Esta guía es informativa y no sustituye la evaluación médica. Ante dudas, contactanos

