Control de epistaxis (sangrado nasal) mediante Cauterización con nitrato de plata vs. tapones nasales (Merocel): indicaciones y ventajas
Que es la epistaxis (sangrado nasal)
La epistaxis (sangrado nasal) es muy común y, muchas veces, se detiene con medidas simples en casa. Sin embargo, cuando el sangrado es abundante, se repite o no cede, puede requerir manejo en consulta. En estos casos, el otorrinolaringólogo identifica el punto exacto de sangrado y lo controla con la técnica más adecuada. De hecho, no existe un solo método para todos: la elección depende del tipo de sangrado y de cada paciente.
¿Qué hacer ante un sangrado nasal? (primeros auxilios)
- Siéntate e inclina la cabeza ligeramente hacia adelante (no hacia atrás).
- Aprieta la parte blanda de la nariz (alas nasales) por 10–15 minutos continuos, sin soltar.
Si no cede, es abundante o se repite, acude a consulta.

Cómo se controla el sangrado nasal en el consultorio
El primer paso es examinar la nariz (a veces con endoscopia) para localizar el sitio de sangrado. Según la intensidad y la localización, se puede usar: cauterización con nitrato de plata o taponamiento nasal (por ejemplo Merocel).
1) Cauterización para sangrado nasal (nitrato de plata)
¿En qué consiste? Se aplica anestesia local y se toca el punto sangrante con un aplicador de nitrato de plata para sellarlo. Suele ser un procedimiento rápido en consulta.

Indicaciones habituales: sangrado anterior, un punto claro visible, episodios repetitivos por vasos superficiales o resequedad.
Ventajas: control localizado, evita tapón en muchos casos y ayuda a prevenir recurrencias cuando se trata el vaso específico.
Qué puedes sentir: ardor leve y luego costras por algunos días. Seguir las indicaciones reduce el riesgo de que vuelva a sangrar.
2) Tapón nasal para sangrado nasal (Merocel)
¿En qué consiste? Se coloca un material dentro de la nariz que ejerce presión para detener el sangrado. El Merocel es un tapón que se expande y comprime el área sangrante.

Indicaciones habituales: sangrado que no cede, sangrado más intenso, dificultad para identificar un punto único para cauterizar, o mayor riesgo de resangrado (según evaluación).
Ventajas: controla sangrados más difíciles al mantener presión continua y ayuda a estabilizar al paciente.
Consideraciones: produce sensación de nariz tapada y molestia. Debe colocarse y retirarse por personal médico, con seguimiento y cuidados.
Cada opción tiene su lugar
La cauterización y el taponamiento no son “mejor o peor”: se elige la técnica adecuada según el tipo de sangrado, el sitio, la intensidad y tu seguridad. En algunos casos se inicia con cauterización y, si no es suficiente, se indica tapón; en otros, el tapón es lo más apropiado desde el principio.
En algunos casos, el sangrado puede ser lo suficientemente importante como para requerir control en quirófano. Esto lo determinará el otorrinolaringólogo tras evaluar la intensidad del sangrado, su localización y los factores de riesgo del paciente.
Cuándo ir a emergencia
- No cede tras 15–20 minutos de presión adecuada.
- Sangrado abundante, mareos, debilidad o sensación de desmayo.
- Episodios repetidos en el mismo día o varios días seguidos.
- Si usas anticoagulantes/antiagregantes o tienes trastornos de coagulación y el sangrado es persistente.
- Dificultad para respirar o sangre en gran cantidad hacia la garganta.
Si el sangrado nasal es frecuente, vale la pena evaluarte. Identificar la causa (resequedad, rinitis, vasos superficiales, tabique desviado, medicamentos, etc.) permite un plan para controlar el sangrado y prevenir recaídas.


