¿Qué es la extracción de cuerpo extraño en oído y nariz en niños?
La extracción de cuerpo extraño en oído y nariz en niños es una situación frecuente en la consulta de otorrinolaringología. Muchos niños introducen objetos pequeños como cuentas, semillas, papel, algodón o partes de juguetes, lo que puede causar dolor, secreción, sangrado u obstrucción. Aunque en muchos casos puede resolverse en consultorio, no debe intentarse en casa, ya que el objeto puede desplazarse más hacia adentro y provocar lesiones.
¿Cómo sospecharlo?
- Nariz: secreción con mal olor de un solo lado, sangrado, obstrucción, estornudos o dolor.
- Oído: dolor, sensación de oído tapado, secreción, zumbido o disminución de audición.


¿En qué consiste la extracción en consultorio?
Se realiza con buena iluminación y visión directa (y, si hace falta, con cámara/endoscopio). Se usan instrumentos finos (pinzas, ganchos, succión o irrigación en casos seleccionados). El objetivo es retirar el objeto sin empujarlo más adentro y confirmar que no quede nada.
¿Cuándo requiere quirófano la extracción de cuerpo extraño en oído y nariz en niños?
- Cuando el objeto se ve claramente y está accesible.
- Cuando el niño puede mantenerse relativamente quieto con contención segura.
- Cuando no hay sangrado importante ni sospecha de lesión profunda.
¿Cuándo requiere quirófano la extracción de cuerpo extraño en oído y nariz en niños?
- Si el niño está muy inquieto y no es seguro intentarlo despierto.
- Si el objeto está muy profundo o impactado, o hubo intentos previos fallidos.
- Si hay sangrado significativo o dolor intenso.
- Si se sospecha lesión del conducto, del tímpano o de la mucosa nasal.
- Si se trata de objetos de alto riesgo (baterías tipo botón o imanes).
Riesgos y recomendaciones importantes
- Manipular en casa aumenta el riesgo de empujar el objeto hacia adentro, causar heridas, sangrado o infección. La extracción médica busca minimizar estos riesgos. Después del procedimiento, pueden indicarse cuidados o medicamentos según el caso.
Acude a emergencia si hay:
- Dificultad para respirar, sangrado abundante o dolor intenso,
- Secreción con mal olor y fiebre,
- Sospecha de batería/imán dentro de nariz u oído.


