Dra. Jogeiri Núñez – Otorrinolaringóloga

¿Cuándo un niño necesita cirugía de adenoides y amígdalas?

La cirugía de adenoides y amígdalas puede estar indicada cuando estas estructuras dificultan la respiración durante el sueño o cuando existen infecciones recurrentes que cumplen criterios médicos. Sin embargo, no todos los niños con adenoides o amígdalas grandes necesitan operarse.

Es natural sentir dudas ante una cirugía. La decisión debe tomarse después de evaluar los síntomas, la salud del niño y cómo el problema afecta su vida diaria. Aquí te explico qué señales conviene observar y cuándo consultar.

¿Qué son las adenoides y las amígdalas?

Las amígdalas se encuentran a ambos lados de la garganta y pueden verse al abrir la boca. Las adenoides están detrás de la nariz y no se observan directamente por la boca.

Ambas forman parte del sistema de defensa del organismo. Sin embargo, cuando aumentan demasiado de tamaño o presentan infecciones repetidas, pueden causar dificultades para respirar, dormir o tragar.

¿Cuándo se recomienda la cirugía de adenoides y amígdalas?

Los principales motivos para considerar una operación son la obstrucción respiratoria que afecta el sueño y determinadas infecciones recurrentes. En algunos niños, las adenoides también contribuyen a problemas persistentes del oído.

La decisión no depende únicamente del tamaño: debemos relacionar lo que encontramos en la exploración con los síntomas y sus consecuencias. Además, no siempre es necesario operar ambas estructuras. El procedimiento se adapta a cada caso.

Estas son algunas señales que merecen evaluación:

Ronquido frecuente

  • El ronquido habitual en niños no debe pasarse por alto, especialmente si se acompaña de sueño inquieto, esfuerzo para respirar o despertares frecuentes.
  • Roncar durante un resfriado no significa automáticamente que el niño necesite cirugía. Lo que nos preocupa es que ocurra de forma persistente.

Pausas respiratorias o “ahogos” al dormir

  • Si notas que tu hijo deja de respirar por momentos, jadea o parece luchar por tomar aire, podría presentar apnea obstructiva del sueño.
  • Estos síntomas requieren valoración. En determinados casos, se recomienda un estudio del sueño para confirmar el diagnóstico y conocer su gravedad.

Respiración por la boca y obstrucción nasal persistente

  • Respirar por la boca gran parte del día puede indicar dificultad para el paso de aire por la nariz. Las adenoides aumentadas de tamaño son una posible causa, pero también debemos descartar alergias y otros problemas nasales.

Amigdalitis repetidas

  • No todos los dolores de garganta justifican una operación. Para valorar la cirugía, revisamos cuántos episodios ha tenido el niño, su gravedad y la documentación médica disponible.
  • Los resfriados frecuentes o la sensación de una “gripe que no se le quita” tampoco son, por sí solos, una indicación quirúrgica.

Problemas de descanso, atención o conducta

  • Los trastornos respiratorios del sueño pueden asociarse con irritabilidad, hiperactividad, dificultades de atención o bajo rendimiento escolar.
  • Sin embargo, estos síntomas tienen diferentes causas. La cirugía no sustituye una evaluación del desarrollo, del aprendizaje o de la conducta cuando sea necesaria.

Dificultad para tragar o problemas del oído

  • Las amígdalas muy grandes pueden dificultar la deglución. Asimismo, algunos niños con problemas adenoideos presentan líquido persistente en el oído medio y disminución de la audición.
  • Por eso, si existen dificultades para comer, escuchar o desarrollar el lenguaje, conviene investigar su causa.
  • Puedes consultar información adicional en la guía para familias de la Academia Americana de Otorrinolaringología.

¿Existen tratamientos antes de considerar una operación?

Sí, algunos niños pueden mejorar con tratamiento médico o seguimiento, dependiendo de la causa y de la gravedad de los síntomas.

Cuando existe inflamación nasal o alergia, tratar esos problemas puede ayudar. En cambio, si hay una obstrucción importante con repercusión en el sueño y la respiración, la cirugía puede ser la opción más adecuada.

La evaluación permite decidir cuándo conviene observar, cuándo tratar y cuándo operar.

¿Qué beneficios puede ofrecer la cirugía?

Cuando está bien indicada, la cirugía de adenoides y amígdalas puede mejorar la respiración nocturna, reducir el ronquido y favorecer un descanso más reparador. También puede disminuir los episodios de amigdalitis en los niños operados por infecciones recurrentes.

Los resultados varían entre pacientes. Algunos niños mantienen ronquidos o apnea después de la intervención y necesitan seguimiento o tratamiento adicional. Tampoco se garantiza una mejoría específica en las notas escolares, el lenguaje o las terapias. Más información sobre los resultados y el seguimiento.

¿Es una cirugía segura y cómo es la recuperación?

Es una intervención frecuente en otorrinolaringología, pero, como toda cirugía, tiene riesgos. Entre ellos se encuentran el sangrado, el dolor, la deshidratación y las complicaciones relacionadas con la anestesia o la respiración.

Antes de operar, valoramos la salud del niño y explicamos los cuidados necesarios. La recuperación depende del procedimiento realizado y de las características de cada paciente.

Existen diferentes técnicas quirúrgicas, incluidas opciones que utilizan radiofrecuencia. La elección debe individualizarse: ninguna técnica garantiza ausencia de dolor o de sangrado.

Después de la operación es fundamental seguir las indicaciones sobre hidratación, alimentación, medicamentos y actividad. El sangrado por la boca o la dificultad respiratoria requieren atención urgente. Orientación para preparar la cirugía.

¿Tu hijo ronca o respira por la boca?

Mi prioridad es evaluar a tu hijo de forma completa y explicarte con claridad qué está ocurriendo. No todos los niños necesitan cirugía, pero cuando está indicada puede mejorar de manera importante su descanso y su bienestar.

Si notas ronquidos frecuentes, pausas respiratorias o dificultad persistente para respirar por la nariz, una consulta puede ayudarte a conocer la causa y elegir el tratamiento adecuado.

Agenda una evaluación con la Dra. Jogeiri Núñez
Otorrinolaringóloga · Atención a adultos y niños

Este artículo es educativo y no sustituye una evaluación médica individual.

Este artículo es educativo y no sustituye la consulta médica. Para mas Informacion puedes contactarme.

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